lunes, 8 de diciembre de 2014

“La experiencia que trae sabiduría, Una Huerta para Reencontrarnos”





En el Municipio de Cota, ubicado en la Sabana de Bogotá, existe una gran porción de comunidad campesina que ha superado los 55 años de edad y se encuentra desprotegida y abandonada, además de estar enfrentando una realidad excluyente, producto de una aparente imposibilidad para trabajar y que representa una de las más graves problemáticas que enfrenta la sociedad en el presente: el abandono del adulto mayor.


El abandono de los adultos mayores se vive tanto socialmente a nivel laboral, producto de una estimación de la vida laboral útil hasta más o menos los 55 años de edad, como a nivel familiar por medio del abandono y el rechazo, fruto de la pérdida de valores fundamentales como el amor y el respeto a la vejez.


Esta grave situación se agrava luego de conocer que únicamente el 40 por ciento de los adultos mayores en la región consigue una pensión para una independencia económica, lo cual los convierte en una población altamente vulnerable y que necesita una intervención urgente por parte de los diferentes actores institucionales de la sociedad como la Familia y el Estado.


Es así como hemos descubierto que para desarrollar un proyecto en torno a esta problemática es debido apoyarse en instituciones que ya estan consolidadas, a manera de ampliar su alcance y su proyección. Además es importante resaltar que cualquier acción encaminada a mejorar la calidad de vida de los adultos mayores implica una repercusión familiar y social.


Análisis del Problema


Los problemas principales que se derivan de una situación de abandono son la inasistencia  a las necesidades vitales de la persona abandonada, además de su deterioro psicológico y espiritual, y con respecto a la otra parte, las carencias espirituales y de valores en las personas que no hacen nada para cambiar la situación se traducen en el deterioro del tejido social, la pérdida de valores, de costumbres y de la identidad.
Las causas de esta situación son el creciente individualismo, las nuevas maneras de valorar a los individuos desde perspectivas economicistas, la no valoración de la historia propia y la continua pérdida de la identidad.
Alternativas de solución del problema
Siempre desde una perspectiva indígena, la resolución de los problemas se da de una manera comunitaria o compartida que posee la fuerza para generar el cambio social esperado. Es así como el inicio a la solución de este problema se da en la cohesión social en torno a la temática, por medio de la participación en torno a las inquietudes y la toma en cuenta de las opiniones de los integrantes de la comunidad  interesados.
Desde una plataforma de profesionales en el tema, la manera de afrontar el problema es mediante una institución que promueva los valores positivos que circundan a la población anciana de la comunidad  que procure un espacio de libre esparcimiento y participación, en el que se atiendan las necesidades más urgentes por medio de ayudas o apoyos, pero sobre todo un espacio para que las personas vuelvan a sentir ganas de vivir.
En cualquiera de estos ámbitos lo primordial es realizar proyectos que permitan la participación directa de los adultos mayores, personas a partir de los 60 años, esto para que sean apropiados a manera de actividad ya sea lúdica o económica.
Una actividad económica es primordial para alargar la vida económicamente útil de las personas, el sentimiento de no servir para la sociedad puede verse altamente contrarrestado por medio de una actividad de emprendimiento empresarial.

Nuestra propuesta es un experimento que permite integrar los saberes de nuestros abuelos con el emprendimiento. Sabemos que casi no se participa en la huerta y debemos cambiar esta situación por medio del desarrollo de insentivos.




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